ERMITA DE LA MARE DE DÉU DE LA PINEDA
Vista lateral Ermita de La Mare de Déu de La Pineda des de Raval de la Mar
El Templo de La Mare de Déu de La Pineda en el Camp de Tarragona S.XII
La historia antigua del término de La Pineda, desde la repoblación del Camp de Tarragona , iniciada por el Conde Ramón Berenguer III el 1168, junto con el Obispo Oleguer y el caballero normando Robert de Aguiló, ha estado vinculada al Santuario de La Mare de Déu de La Pineda, que inicialmente fue construido como un castillo.
De la consulta de los libros de historia locales y la Enciclopedia Catalana podemos obtener información relevante de nuestra actual Ermita y de la población de La Pineda.
En 1230, Guillem de Tarragona legó el término y Castillo de La Pineda a la Iglésia de Tarragona. Y el 1245 el arzobispo Pere d’Albalat separó los términos de La Pineda y Salou, quedándose Salou y traspasando La Pineda al Paborde (o administrador) de la catedral tarragonina.
El 1391 mediante un intercambio de territorios que hicieron el rey Joan I y el Arzobispo Ènnec de Vallterra, La Pineda pasó a jurisdicción arzobispal. El diezmo de La Pineda ( impuesto que grababa en un 10 % toda la producción del término) fue asignado a «la Cambreria» (donde viván els cambrers o segunda autoridad del Capítulo de Canónigos de Tarragona) y destinado a la manutención de sus Canónigos. Pero dejemos la vinculación de La Pineda con la Iglesia Tarraconense y centremos el foco de nuevo sobre la Ermita de La Pineda .
Historia de la Ermita de La Pineda
Se cree que el templo pudo ser edificado con anterioridad a 1245, año de la partición de los términos de Salou y La Pineda.
Los primeros documentos que acreditan su existencia se corresponden con testamentos ( 1327,1348 y 1362) a favor del Santuario, de habitantes de La Selva del Camp y de Reus.
Así, pese a la poca población residente en el término de La Pineda («5 focs » o casas en 1362) el Santuario era conocido y venerada la Virgen en todo el Campo de Tarragona. Por aquellos tiempos era una parroquia, con feligreses y un cementerio donde sus habitantes eran inhumados. En 1847 se hallaron vestigios de este cementerio parroquial ya olvidado.
Los ataques de piratas castellanos y berberiscos iniciados durante el S.XIV, e intensificados en el S.XVI, cambiaron la función del Templo de La Pineda, que se despobló, y dejó de ser parroquia. Así en 1541 parece probado que ya no había rector y el vicario de Vila-seca lo era también de La Pineda.
Fue la misma suerte que corrieron términos como Mas Calbó, Barenys o Emprius.
Así la parroquia paso a ser una Ermita, y en ella durante el S.XVI se construyó una torre que se usó como lugar de intercambio de cautivos de las razias berberiscas.
En virtud de una bula del papa Benito XIII, los señores y Patrones de La Pineda fueron hasta 1767 los sacristanes mayores de la Catedral de Tarragona.
Entrada principal Ermita de la Mare de Déu de La Pineda. Vista des de Raval de La Mar
Imagen de la Mare de Déu de La Pineda
Procesión quinquenal de la Mare de Déu de La Pineda hasta la Iglesia de Sant Esteve
La Imagen de La Virgen y algunas curiosidades
Sobre la Imagen de La Mare de Déu de La Pineda hay que decir que tiene una altura de 27 centímetros, que es un alto relieve tallado en piedra de estilo gótico.
Destaca la Torre medieval de la que ya hemos hablado antes y el retablo mayor del siglo XVIII, con una placa de piedra donde figura el relevo de la virgen, probablemente del gótico tardío, del siglo XVI.El altar mayor es de estilo barroco y fue tallado por el artista Antonio Ocharo.
Del S.XVII pocas referencias han llegado a la actualidad, a parte del Capbreu de Nostra Senyora de La Pineda de 1656. Se trata de las anotaciones cronológicasmente ordenadas según las que los emfiteutas o payeses tenedores de las tierras dejaban constancia de los deberes hacia los señoress directos.
El 1708 se acordó ampliar el templo y se facultó a los Jurados de Vila-seca (Ayuntamiento) para girarlo a poniente e introducirlo en el término de Salou y sacándolo de La Pineda.
Esta decisión resultaría conflictiva e iniciaría una discusión sobre límites y derechos que ha perdurado hasta el S.XX entre La Canonja y Vila-seca. Y el motivo no sería otro que en 1787 el término de La Pineda pertenecía a la Parroquia de Masricart -por derecho emfiteutico al comprar el término de La Pineda al Capítulo de la Catedral de Tarragona- y ese movimiento, en parte por el favor del Sacristán Mayor de la catedral de Tarragona (tío del rector de la parroquia de Vila-seca) iniciaría el conflicto.
Estas obras y la constitución de los municipios en 1837, partiéndose La Pineda entre Vila-seca y La Canonja , pero quedando el Santuario en Vila-seca, dió lugar a situaciones curiosas entre vila-secanos y canonginos por monopolizar el templo los días de Pascua hasta bien entrado el S.XX. Así en un lateral se encuentra una puerta (actualmente tapiada) que usaban los habitantes de La Canonja cuando había conflictos con los de Vila-seca, que pasaban por la puerta principal.
Referencias bibliográficas
-ANTÓN I CLAVÉ, Salvador. EL SANTUARI DE LA MARE DE DÉU DE LA PINEDA. Ed.Patronat de la mare de Déu de La Pineda.Vila-seca i Salou. 1988.
-MORELL I TORRADEMÈ, Josep i VAQUER i FERRANDO, Pineda. VILA-SECA.Edicions Cossetània 2001.
-MELERO DOMÈNECH, David y FARO LALANNE, Andreu. La Mare d e Déu de La Pineda. Novagràfic. Vila-seca 2013.